Gratitud.
¡Qué hongo, Emprendedores!
¡El mes de las reflexiones ha llegado!
¿La mía? Gratitud.
Inicié el año sin chamba y, afortunadamente, lo termino con empleo, un poco más de sabiduría, nuevas relaciones personales, salud (para mí y mis seres queridos), comida, agua, paz mental y un hogar en armonía.
¿Me hubiera gustado terminarlo de otra manera?
No. Estoy satisfecho y feliz con lo que tengo y motivado por lo que viene.
Eso me hace reflexionar sobre lo afortunado que soy y, por eso, trato de practicar la gratitud constantemente.
Una mis opiniones favoritas, respecto de los efectos que tiene en nosotros practicar la gratitud, viene de Brené Brown en su libro “Strong Ground: The lessons of daring leadership, the tenacity of paradox and the wisdom of the human spirit”. Para ella, practicar la gratitud “Alimenta nuestro espíritu y nos protege del burnout”.
Concuerdo con ella.
Después de haber experimentado episodios de burnout en el pasado, ahora, dentro de mis actividades cotidianas, se encuentra la gratitud. Para ello, suelo tomarme 30 minutos después de comer para ir a caminar en el parque cerca de mi trabajo. Poco después de iniciar mi caminata, volteo a ver un árbol en particular y comienzo a pensar en lo que tengo y el esfuerzo y sacrificio que he invertido para obtenerlo.
Por eso, puedo decirles que estoy satisfecho y feliz.
Siento que, para expresar correctamente mi reflexión, me gustaría aclarar lo siguiente:
Entiendo que es más fácil escribir sobre la “gratitud” cuando actualmente no estoy experimentando un momento difícil y millones de personas alrededor del mundo sí. Sólo escribo desde la perspectiva de alguien que también ha experimentado momentos difíciles y que ha llegado a la conclusión de que todo contribuye a nuestro bien si lo interpretamos correctamente.
Finalmente, mi mensaje no es sugerir que adopten una actitud “conformista”, ya que siempre podemos mejorar como personas (algo en lo que creo firmemente). Sino más bien que, en lugar de lamentarnos por lo que nos hace falta (la mayoría de las veces no lo necesitamos), mejor hay que reconocer lo que ya tenemos y agradecer lo que hemos construido.
Con esto en mente, los invito a que en esta época comiencen con su propia práctica de gratitud.
Vale la pena.
¡Feliz Año Nuevo y deseo que gocen de buena salud, Emprendedores!